Muere el escritor uruguayo Mario Benedetti
El pecho se me acaba de estremecer … como un Domingo mas, una noche mas, trabajaba en la Web. Un Sms, rompio el silencio… Pepe ( amigo de la Web ) me avisaba de tan tragica noticia.
Realmente no me queda mas por decir…reproduzco unicamente la noticia publicada por la Agencia Efe hace 11 minutos.
El escritor uruguayo Mario Benedetti murió hoy en Montevideo a la edad de 88 años, informaron a Efe fuentes próximas a su familia. Benedetti, que padecía un delicado estado de salud, estaba en su domicilio de la capital uruguaya al momento de morir.
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Actualización 18/05/09
CNN +
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Actualización 18/05/09
Galeano … lo dice todo
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Actualización 19/05/09
Canal 12 - Montevideo - Uruguay
Las palabras de su hermano
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Actualización 19/05/09
Canal 12 - Montevideo - Uruguay
Las palabras de: Michelini, Gargano, Mujica, Viglietti y Astori
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Actualización 19/05/09
Telesur Tv -
El pueblo uruguayo da el último adiós a
uno de los grandes escritores del amor, Benedetti
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Actualización 19/05/09
Canal 12 - Montevideo - Uruguay
Uruguay vela a su poeta
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Actualización 19/05/09
E.F.E. -
Serrat dice: Montevideo no sera lo mismo sin el
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Actualización 19/05/09
Canal 12 - Montevideo - Uruguay
El dolor de Daniel Viglietti…
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Actualización 19/05/09
Canal 12 - Montevideo - Uruguay
Aplauso cerrado en el adiós…
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Actualización 19/05/09
Cementerio Central, Montevideo.
Fragmento de las palabras de Daniel Viglietti
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Actualización 19/05/09
Homenaje a Mario Benedetti Centro Uruguayo de Madrid
























23 Comentarios on “Muere el escritor uruguayo Mario Benedetti”
Una perdida enorme para la cultura uruguaya. QEPD, Mario Benedetti.
Una de sus frases entre mis favoritas:
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“Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. Me gusta la gente que con su energia contagia. A estos los llamo mis amigos” - Mario Benedetti
I like people with sense of justice. I like people who pass on their energy. These are the people that I call my friends”.
- Mario Benedetti
Tengo un nudo en el pecho…
Q triste noticia. Una gran perdida para Uruguay. Q en paz descanse!
Hasta siempre compañero,
Nos informan de la Embajada del Uruguay en España. Con el fin de rendirle un último homenaje, se ha dispuesto la apertura de un libro de condolencias en la sede, Paseo del Pintor Rosales Nro 32, - 1º Dcha, el cual permanecerá a disposición del público en el día de hoy 18 de mayo en el horario de 14.00 a 18.00 hs. y mañana 19 de mayo de 10.00 a 18.00 hs.
Todos los uruguayos estamos de luto …
vi la noticia en el telediario,es como si hubiera perdido a mi padre por segunda ves.aprendi tantas cosaslindas leyendo sus cosas k ahora todo me parece feo y aunke brille el sol sientofrio y olor de tormenta.eras sos y siempre seras mi sol en los momentos oscuros,tambien siempre seras la cordura en mi muchos momentos de locura o inmadurez GRACIAS por haber nacidoy ademas uruguayo.
Les recomiendo a todos leer el nuevo post de nuestro Columnista Jose Heber Gully - “A Mario Benedetti“.
mis mas sentidos pesames a su flia c va un grande … su recuerdo queda en suestro corazon
Muere un ser humano, nace una leyenda, dejo un libro inconcluso murio totalmente lucido, paso de un sueño a otro apagandose de a poco y dejandonos toda su luz a nosotros , ocupemonos que brille cada dia mas y mas fuerte, gracias Mario por todo lo que nos enseñaste.
Un homenaje de una argentina que lleva a Uruguay y a los “yoruguas” en el corazón. Como decía Mario en No te salves: no te quedes inmóvil al borde del camino… Que así sea, que podamos seguir la lucha por la justicia y que su nombre tenga el lugar que se merece en la historia.
Me entristece la pérdida del amigo, compañero y referente, pero también me alegra que haya existido y nos haya permitido, a quienes así lo decidieron, ser menos mediocres y valorar la importancia del compromiso con la vida y con el prójimo.
Hasta la Victoria Siempre, Mario
Julio Néstor Sosa
Todooos los uruguayos que estamos por el mundo estamos muuuy tristes…Gracias Mario Benedetti por todo lo que nos has dado…
“Si cada hora vino con su muerte”, ésta, que es tuya, lo es también de la palabra. De la palabra compartida como el mate, de la palabra repartida en pedacitos para que cada uno, cada una, tenga al menos su trocito de palabra.
Hoy, nos sentimos (nunca un plural fue más necesario), más solos y más huérfanos, más lejos de la amada e inalcanzable utopía, más sin voz, aunque nos hayas dejado la tuya inconfundible.
Nunca un poeta fue tan voz de todos (perdón de “casi” todos), y nunca una palabra tan sencilla golpeó tan fuerte los muros de la imbecilidad universal. Esa poesía que no precisaba de adornos inútiles porque le sobraba fundamento, sonido de pueblo y gargantas dispuestas a repetirla dondequiera, como si de su propia poesía se tratara.
Los decidores de palabras incomprensibles, criticaron con saña, esa tu facilidad innata para confundirte con las multitudes. Una falta de visión que les viene de lejos, mientras tú repetías que:”vivir es estar cerca”.
Tu poesía, tu prosa, tu comprensión del mundo puesta en páginas, no tiene fecha de caducidad, ni requiere visados aduaneros. Si acaso la música del Nano para que cantemos siempre una vez más que el sur también existe.
Cuando nos fuimos a todos los exilios, de unas a otras orillas, sólo llevamos nuestras escasas imprescindibles pertenencias: el mate y la bombilla, los vinilos del flaco (Viglietti) y Zitarrosa, “Las venas abiertas de Galeano y los libros de Mario. Montevideanos, El país de la cola de Paja, Poemas de la Oficina, La tregua, Gracias por el fuego, El cumpleaños de Juan Ángel. Ojalá te salves Marcos, que dijimos tantas veces entre rabia y deseo por aquellas primaveras con esquinas siempre rotas.
Algunos se quedaron con amigos poco devolvedores y otros volvieron tan gastados, tan lindos de tan usados, con el olor y la vida de la gente, en esas tardes de cansar las palabras de tanto decirlas despacito.
Muchas veces, afuera acechaba la muerte con mayúsculas, la que organizaban los matarifes de turno, pero dentro de alguna casa clandestina, entre los consabidos rituales de los 70, sonaban tus palabras. De compañero a compañera y viceversa. Si te salvas no te quedes conmigo, con tu puedo y con mi quiero, siempre acabábamos siendo mucho, pero mucho más que dos.
En este día de orfandad “Nos sirve tu sendero”, la esperanza que nunca será mansa, y como dijiste al Che: donde estés, si es que estás, será una pena que no exista dios, pero habrá otros/as, claro que habrá otros, dignos de recibirte, Compañero.
Luz Darriba
18-05-09, Lugo
En una tarde de cielo gris, con llovizna, como no podría haber sido diferente, se nos separó Don Mario Benedetti. Estuvo un tiempo enfermo, pero seguramente esperó que el otoño estuviera impuesto en todos los grises de Montevideo. Al enterarme traté de recordar cuando supe de él o cuando leí por primera vez algún libro suyo. No tengo idea. Pero recordé que - por allá por los años 70 – entre amigos o a alguna “amiga especial” nos dábamos de regalo, las clásicas y baratas tarjetitas donde venía impresa alguna frase, algún trozo, un pensamiento firmado por M. Benedetti, generalmente mutilado, censurado, sin un brazo. Así recuerdo Hagamos un trato, como una tímida propuesta de amor, que decía mucho a la persona que lo recibía. Ni idea teníamos en ese entonces, que era la propuesta de amor de un guerrillero a su compañera antes de la lucha. Cuanta fuerza nos hubiese dado de haberlo sabido antes!!!
Así comenzamos a buscar poemas enteros, libros, buscando dentro de lo prohibido, lo proscripto, algún dato, de ese Montevideano oculto para nosotros pero ya famoso en el resto del mundo libre. Ya había escrito Montevideanos, La tregua, Gracias por el Fuego, dirigido diarios, publicados ensayos, llenado de poemas el espacio en que habitaba. Pero acá, para los jóvenes que recién empezábamos, era casi un desconocido. Había fundado junto a “los tupas” el Movimiento 26 de Marzo y luego el Frente Amplio.
Tiempo después, en 1974 se filma La Tregua. Ese libro se podía leer – decían los dueños de la cultura del momento – pero El cumpleaños de Juan Ángel y Gracias por el fuego, nunca, ni Dios permita. Ya en las Paulinas, se vendían posters con sus poemas, la mayoría de ellos sin firma.
Un recuerdo que me trae esa época, es la tarde donde entre en la Librería Sureda, en 18 de Julio. Era un mundo especial, mágico. Solo un angosto pasillo de unos veinte metros de largo, cerrado por ambos costados por filas de libros que llegaban al techo. Al fondo, la dueña: una señora de túnica azul desgastada y lente gruesos, que se sabia de memoria la disposición de cada libro en “su Templo”. A ella me acerqué y le pedí si me podía vender Inventario 75. Me miró por encima de los lentes como haciéndome una radiografía, como buscando en mi cara de inocente algún dejo de Inquisidor. Me sonrió y me llevó hasta el fondo. Miró un lugar en la pared de libros y comenzó a levantar la primera pila. Me pidió que la ayude a sostenerla y estirando el brazo hasta la segunda pared de libros, oculta más atrás, tanteó y sacó un librito chiquito – acá tenés, son veinte pesos pero que no te lo vea nadie porque te lo sacan – y me lo dio con una sonrisa.
Más adelante aun, el canto popular, nos lo iría trayendo de a poquito. Rumbos con Laura Canoura, nos cantaba Estados de ánimo. Grupo Vocal Universo, nos traía Si te quiero, tema que ya en el 1984, la pedimos al coro que nos cantó en nuestro casamiento. Así Don Mario fue invitado.
Tiempo después, ya la democracia entrada, lo vi una tarde de primavera, sentado atrás de una ventana de un bar en la calle San José, frente al Cine Metro. Estaba solo con su café mirando a la nada con la cara apoyada en su puño, como tantas fotos nos lo recuerdan ahora. Pasé, le sonreí pero seguí de largo con esa pacatería de la que nos jactamos los uruguayos. El me miró y me hizo un gesto con sus cejas y siguió con su café. Cuanta cosa me hubiera gustado decirle, no lo se, pero tal vez habría desperdiciado tanto de su tiempo ese día…
Hoy, siendo uno de los que tanto lo admira, y que alguna vez soñó con llegar a escribir una sola frase, tan montevideana, como él pudo hacerlo, se me afloja el lápiz y dejo por un rato de escribir… pero mañana escribiré el doble y lo haré pensando en lo que le debemos a Don Mario, y que Dios lo guarde en el Cielo a donde van los ateos cuando mueren.
Tabaré C. Lacosta - tabare17@hotmail.com - Tel. (02)507-8986 - Cel. 098 31 88 79
Mario Benedetti, que nombre tan cálido y familiar para mi. Sin conocerlo personalmente, me ha acompañado en momentos de alegría y de tristeza.
Al conocer la noticia de su muerte (física), “…el día se me ha hecho noche” y un dolor profundo me invadió el cuerpo, Estoy tan triste, tan triste… Su estrategia fue permanecer en mi recuerdo, muchas gracias por todo lo que me enriqueciste, gracias por hacerme sentir tan orgullosa, gracias por haber existido. Hasta siempre
Es un orgullo que un hombre así existiera y que lo conociéramos a través de su poesía,narrativa,ensayos,etc…y que sea un embajador extraordinario del Paisito; gracias a Don Mario ,Uruguay es más conocido en muchos países y no sólo por el fútbol
BENEDETTI…BENDITO
El domingo, a las 18:00 horas, sonó mi celular. Me informaron que Mario Benedetti había muerto. Murió en su casa. Sería velado todo el día lunes, en una capilla ardiente en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, para ser enterrado el día martes, con honores de Estado, en el Panteón Nacional, del Cementerio Central. El Presidente concurriría el lunes, a las 10:00 horas, junto con el Vicepresidente.
Yo tenía una copa de vino en mis manos, estaba de sobremesa en una comida de amigos en las Sierras de Minas. Un día nublado el domingo, pero que permitía ver el resplandor del sol entre los cerros, mientras una brisa fresca nos envolvía al caer la tarde.
Pero estábamos junto al fuego, una lumbre generosa que nos cobijaba, entre el humo de los cigarros y los coronillas. Se me ocurrió que tenía mucho que ver con Mario, con lo que él había sido y significado en nuestras vidas. Algo así, como una niebla cálida, llena de vida, palabras y afectos, entre la luz y la tiniebla, pero en donde al final siempre estaba el calor y el beso dulce, marcando la dimensión humana, tan lejos de los dioses.
Levanté mi copa contra el sol, permitiendo que sus rayos la atravesaran, y lo hicimos todos, cada cual recitando en su alma los versos aprendidos de Mario. Los románticos, los beligerantes, los dudosos, los esperanzados, pero todos hermosos. Brindamos por Mario y por nosotros, una vez más huérfanos y pobres al sentir su partida.
La noche del domingo y la mañana de lunes, estallaron en titulares, imágenes, textos y fotografías de Mario que daban vuelta al mundo. El afecto estaba desatado, el corazón de multitudes estaba desatado, y un aluvión de amor y de dolor derribó los titulares de la gripe porcina, las campañas electorales, los delitos más recientes y aun las guerras en ciernes. La imagen de un ancianito con lentes y tiradores daba la vuelta al mundo, recibiendo los mensajes de todos, de la gente común y de los famosos, que necesitaban expresar que ellos también sentían la muerte de Mario Benedetti.
En pantuflas y tomando mate, vi por televisión la llegada del Presidente y del Vicepresidente al Palacio Legislativo. No se qué marca el protocolo en estos casos, pero parecía que alguien debía decir algo. Pero: ¿Qué decir, frente al cuerpo de Mario Benedetti? ¿Qué escriba, qué asesor, aceptaría tamaño desafío?¿ Qué decir, que estuviera a su altura? El silencio, en estos casos, es el camino más sincero para el respeto. Así se hizo.
Cerca del mediodía, cuando pensaba que habría poca gente, nos fuimos con mi esposa a despedir a Mario. Sin embargo, había mucha gente, haciendo cola, para pasar frente al féretro descubierto, dejar una flor, un bolígrafo, un mensaje de esquela, y para escribir, en dos libros gigantescos ubicados en la entrada, un saludo personal para Mario. Esos libros no mienten, son el testimonio del afecto y del dolor de un pueblo. Son mensajes hacia el más allá. Deberían publicarse.
El dolor y las lágrimas en el rostro de la gente común no se inventan. Se conquistan. Mario se ganó eternamente un lugar entre su pueblo.
Cuando volví a casa, me daba vueltas en la cabeza el rostro de Eduardo Galeano, que la noche anterior se había quedado sin palabras, él, que es otro maestro de la palabra y de la literatura. Como siempre, había acertado en sus breves declaraciones:…Benedetti quiere decir “bendito”…
En las batallas suceden muchas cosas. Cada cual siente lo que tiene que hacer. Son momentos, nada más. A veces, el soldado que lleva la bandera adelante, que es la guía para toda la tropa que avanza, la pierde momentáneamente de sus manos y se le cae. Y un soldadito anónimo que viene de atrás se la levanta y se la vuelve a entregar. Es un segundo.
Pensando en Mario, en Eduardo, en mí mismo, digo, mientras devuelvo la bandera:
Bendito, porque tuviste ojos que vieron lo invisible.
Bendito, porque tuviste palabras que supieron ser puente, bálsamo y daga,
poniendo siempre de coraza el corazón.
Bendito, porque tuviste miedos, dolores y rabia,
que no pudieron, sin embargo, conducirte al odio.
Bendito, porque fuiste saciado y colmado por un gran amor.
Bendito, porque sentiste en tu aliento las voces y los gritos del pueblo.
Bendito, porque sentiste en tus labios, el beso de los amantes eternos.
Bendito, porque entendiste que tu misión sobre la tierra
era ordenar, ordenar y ordenar, las palabras
de tal forma y de tal suerte
que tus mensajes
fueran puertas, claraboyas y ventanas
por donde la luz pudiera entrar,
desnudar, tocar y curar el alma…
Ávalon- 19 de mayo de 2009
¿Cómo no olvidar a una persona? Pues manteniendo viva su presencia en la MEMORIA COLECTIVA, y para Benedetti no le será difícil estar en cada rincón, en cada fragmento de nuestra HISTORIA VIVA, a través de tod@s y cada un@ de sus cotidian@s personajes. Él también supo estar en todas partes al mismo tiempo, acompañándonos SIEMPRE, DESCRIBIENDO EL TODO, CON TOD@S. No falta ningun@… Sólo él…
MURIÓ BENEDETTI:
Que no vengan a estigmatizar o señalar siquiera su estampa y figura y su nombre, en el nombre de tal o cual color o bandera, el suyo era un pensamiento libre como el pajarraco de libre vuelo que represento.
Nadie tiene derecho a devorar su pluma, ni siquiera en nombre de terceros vilipendiados.
Él ya es parte de tod@s nosotr@s, de nuestra CULTURA NACIONAL les guste o no les guste a los antropófagos de verdades, a los come-niños infames o a los mercenarios de la pasta base…
Así como el PABELLÓN NACIONAL lo pueden llevar los viles y los valientes pero es su sombra la que buscan, los valientes al morir.
Los viles la dejarían tirada por ahi… sin custodia..
¡Caramba, ya tuvimos noticias de ellos…!
Sólo noticias… en cambio Benedetti…
AQUÍ SE QUEDA, EN NUESTROS CORAZONES, COMO EL PABELLÓN.
Esa es la diferencia…
Es algo abstracto, incomnesurable, como la VIVA VERDAD y vuela alto, y no deja que la atrapen…
Como el pajarraco que represento…
A veces sobran las palabras cuando te aqueja una gran pena, eso es lo que sentimos todos…creo que no existe la frase genuina para manifestar el profundo dolor que nos provocó escuchar la noticia de su muerte.
Más allá de sus hermosas poesías y de todo lo que plasmaba con su pluma,
está la grandeza de persona que supo mantener durante toda su vida.
Porque su trayectoria no le hizo cambiar sus ideales, fuera de banderías políticas, fue un hombre valiente, de bajo perfil, que amó intensamente a su país, dejandonos de herencia valores invaluables…hay pocos seres que logran lo que él pudo…HONRAR LA VIDA
Me honra como URUGUAYA que todos los portales del mundo entero recordaran la figura de Mario Benedetti! sus poesias, sus historias de amor, sus vivencias y lo principal su persona!! su HONESTIDAD! HUMILDAD! y su DON de Gente! a quién le pese, me hace sentir halagada de tener un compatriota de esa naturaleza!al gran HOMBRE!!! ……HASTA SIEMPRE!!!te llevaré siempre en mi corazón!
Dos post de nuestro columnistas que valen la pena y les recomiendo:
1- A Mario Benedetti
2- Hasta luego al Poeta Inmortal
QUE TRISTE ME QUEDE C TU PARTIDA QUERIDO BENEDETTI.ESPERO Q DONDE ESTES SIGAS ESCRIBIENDO,AQUI SE TE EXTRAÑA MUCHISIMO OOOOO. DESDE CORUÑA ESPAÑA TE SALUDAMOS . HASTA SIEMPREEEEEE!!!!!!!!!!!